jueves, 15 de enero de 2009

Si Quieres


Callaré mientras el mundo grita.
Me conformaré con rozar tu pien en la distancia...
Con desear un beso tuyo y que el viento sea nuestro complice.

Si quieres jugaré contigo solo en mis sueños.
Te diré desde lo más lejano del planeta lo mucho que te quiero.

Suspiraré a cada instante por una caricia.
Tus recuerdos serán el alimento de mi alma.

Cada beso, cada caricia formará parte de este recuerdo, de este suspiro.

Mi aliento te besará...
Mientras mis oraciones te acompañarán en cada mañana.

Las noches serán refugio de mi soledad...
Fiel complice perpetua que nos hará felices.

Detrás del Espejo


Lugar de refugio, donde el ser no encuentra razón.
Detrás de esa amalgama de nada...
Cortina de humo que aprovecha la fría noche.

Detrás... como vulgar ladrón.
Encerrado entre cajas, puertas y olvido.

Sucumbiendo ante los gritos silenciosos de un atardecer...
Bajo la mentira más grande contada por una historia verdadera.

Detrás... en silencio...
Consumido nada mas por el reflejo inocuo de una noche.
Bajo este cáncer que me consume.

Detrás del espejo...
donde tu presencia no llega... ya que el reflejo de tu ego y tu orgullo te hacen perecer.

Morí


La penumbra embargaba cada centimetro...
Poco a poco la luz llegó... el momento deseado.

Sucumbe el rostro del desprevenido, caen las miradas, una a una. El silencio se hace presente como el aire. La tensa calma recorre cada poro.

Se acerca, fría y calculadoramente...
Voráz e implacable.
No puedo correr, el rostro de la desolación es el reflejo que veo.
La miseria se queda, se siente.

Morí en vida, morí lentamente...
Callado en el mar profundo de los silencios...
Sintiendo el frío devastador de la muerte... las caricias del pasado.

miércoles, 14 de enero de 2009

Recuerdos



Mañana tras mañanas aquel hombre...
con manos vacías, con anhelos frustrados recorre un cuarto, dos cuartos o tres cuartos de calle para llegar sonriente hacia el altar.

Camina lento, suave, esperando con finura el poder tocar el cielo.

Toma la bolsa.. lentamente abriendo la solitaria y única moneda que lo acompaña en su despertar. Inclinando los ojos, con su fe al filo de la navaja y sus ilusiones a punto de partir hacia un lugar en no sé donde.

Mas allá de lo que vemos, confundido por la depresión y la agonía. Ahogado en el vicio maldito. Manchado y cubierto por el aroma a pecado.

Y tomó, lo mejor que pudo, sus bolsas. Pierna más otra pierna, inclina la cabeza... y reza, reza mientras los angeles lo ven en la distancia. Mientras el callado mar de lamentos se aleja entre palabras.

Hoy Desperté


Desperté imaginando la agonía de un adiós...
El despertar infame de un ¡no me olvides!

Mi frente sudorosa suplica...
mientras mi cuerpo tiembla por tu frío.
Callado mientras la madrugada me invite a sentir su presencia helada... la caricia olvidada.

El ruido del reloj se apodera del espacio,
la penumbra del olvido yace callada.

Hoy... desperté y no te tenia.
No sabes como se siente el miedo a perderte...
De saber que ya no te tendré, tus caricias ni tus besos.

Desperté desesperado porque el maldito sueño...
Predecía la más amarga de las profecías...

No quiero perderte... y lo sabes.

Hoy desperté...
mi frente sudaba mientras un cuerpo temblaba de frío.